Stedelijk: aventuras acabadas

Con la ambición de sentirme útil socialmente redacté en este blog algún que otro post cultural, un poco para rellenar el vacío. Hace unas semanas, antes de pasar seis días en Alicante, visité el museo de arte contemporáneo de Amsterdam: Stedelijk. 

La idea era buena. Una mañana increíblemente soleada. Esperanzas de que el frío bajo cero se marchara para siempre, y con él el viento gélido de las estepas rusas de nuestro querido Putin. Así podría redactar una entrada sobre el museo que, seguro, sería popular por sus siempre controvertidas obras, los blancos sobre blancos las rayas de colorines… en el post explicaría unas cuantas obras y luego daría mi opinión valiosa sobre “el siempre controvertido arte contemporáneo”.

Pero craso error: al poco tiempo me marché a Alicante, el calor iluminó mi rostro, recorrí montañas entre paisajes nublados por los que el sol se filtraba con potencia robusta, comí paella y miré al mar, disfruté de la calidez de la familia y los amigos. Entonces cuando me senté a redactar la nueva entrada me di cuenta de que a nadie le importaba mi opinión sobre arte contemporáneo, ni siquiera a mi. Quizás a mi madre, por una mera relación de azar materno-filial, pero para de contar. En tan sólo dos horas y media de avión el cielo azul se volvió negro y lluvioso, una lluvia gélida y cortante que nos empapó hasta el tuétano. En ese momento sentí que la aventura Amsterdamesa había acabado, con una simpleza abominable, sin tragedias. Se acabó remar río abajo por un mundo nuevo, ahora toca luchar contracorriente y estoy muy poco acostumbrado, pero…

El arte contemporáneo merece un silencio respetuoso, un poco como nuestro presente, el de cada uno de nosotros, amantes vividores lectores, ya analizaremos opinaremos sentaremos cátedra en nuestra vejez si seguimos vivos, sin importarnos un bledo a quién le importa o le deja de importar. Hablaremos tal vez solos recordando lo que nuestra mente haya querido, y entonces, bajo ese filtro inapelable de la memoria reconoceremos lo auténticamente artístico y valioso, sin dejar de lado las penas y frustraciones, ni las alegres emociones (permitid la rima tonta).

Table au tiroir (mesa con cajón) Jean Dubuffet 1956

Table au tiroir (mesa con cajón)
Jean Dubuffet
1956

Vista desde el sector de escalada Tocayo, en Busot

Vista desde el sector de escalada Tocayo, en Busot

Advertisements

Ping Pong Night

Ping Pong Night y la historia de un cambio

Una pelota de pin pon golpea la pala, después la madera de la tabla, por suerte dos botes y de nuevo otra pala, en un ciclo que se pretende ilimitado si el partido es amistoso, me recuerda al verano. Ese sonido me relaja. Me recuerda a los veranos alargados de Alicante, mantenidos como una partida sencilla. Pero aquí es otoño, todo cambia en otoño con la velocidad de una partida entre chinos, las hojas han caído como imperios decrépitos, se diría como Europa. Arrugadas y secas, maltratadas por el viento.

Todo es cambio. La vida se fundamenta en el cambio, y los descubrimientos en el ensayo y error, eso es crecer y aprender. O al menos es así como justifico todos mis errores.

Es martes, la sala de Overtoom 301 es tibia y al principio el círculo que rodea la mesa de pin pon colectiva es pequeño, de paso tranquilo. Overtoom 301 es donde se ubicaba la antigua Academia de Cine de Amsterdam, con lo cual: edificio grande, luminoso y de varios pisos con salas espaciosas. Hubiera sido un crimen dejarlo caer fácilmente.

Mientras giro en el círculo, dispuesto a golpear la pelota blanca, me cuentan que fue en el año 1999 cuando entraron al edificio vacío para iniciar un proyecto. Era la Vereniging Eerste Hulp Bij Kunst (E.H.B.K), que se podría traducir al castellano como Asociación de Primeros Auxilios para el Arte, o como Primera Asociación de Ayuda al Arte. Dependiendo del grado de urgencia que tenga la decadencia artística de una sociedad, supongo. Elige tu favorito.

La idea de la ping pong night es pasarlo bien beber charlar y además jugar al pin pon para hacer más fácil la socialización. En verdad tiene efecto. La mesa es colectiva, todos participan, los pasos lentos del principio se convierten en carreras para alcanzar la pelota, que a cada golpe va cargada con más mala hostia. Cuando llega tu turno eres el protagonista de la noche, todas las miradas toda la esperanza está depositada en ti, eres parte del engranaje que mueve la fiesta, que levanta el ánimo. Si aciertas te quedas hasta demostrar lo que vales en el siguiente golpe, si fallas, sales del círculo (demasiado fácil escribir: metáfora de la vida, ¿no?) No te preocupes demasiado, lo estás pasando bien y tarde o temprano comenzará otra; cuando uno de los últimos contrincantes venza a su oponente, sin más premio que el prestigio de vencer.

Hasta el año 2010 la okupación en Holanda no estaba penalizada, y si la casa o edificio no había sido utilizada durante un año, podías entrar y hacer de ella tu hogar. Debido a la deriva neoliberal (otra vez el cambio, triste cambio) de nuestra amada Europa, también en Holanda se prohibió la okupación. A partir del 1 de Octubre del mismo año cerraron más de un centenar de casas. Antes de convertir la okupación en un acto delictivo se daban cita en la ciudad más de 350 casas okupas, de las cuales sobreviven muy pocas.

Cada hora la temperatura de la sala aumenta y el círculo es ahora un lento, casi insoportable, discurrir de cuerpos tambaleantes. Tranquilo, llega el momento de descargar el nervio de la espera.

Si no hubo intención de cerrar Overtoom 301 fue porque ya no era una casa okupa. Un año después de okupada les ofrecieron un contrato de alquiler, que aceptaron. Puedo imaginar que el cambio, el paso de okupas a arrendatarios, no fue sencillo, probablemente objeto de discusión en asambleas interminables, barajando permanecer fieles a su naturaleza, a sus principios e idiosincrasia aun a riesgo de ser expulsados, o por el contrario, aceptar, pagar, adaptarse a la dinámica inmobiliaria, y así no pondrían en peligro su proyecto artístico y cultural, que no es poca cosa.

Desde el año 2007 son dueños del edificio. Overtoom 301 es la historia de una adaptación, sobrevivir expandiendo su idea y sus trabajos. La voluntad era, y sigue siendo, crear un centro cultural alternativo multi-media donde se den cita diferentes técnicas artísticas, lo cual por suerte eso no ha cambiado.

Antes de entrar a Overtoom 301, cruzando el patio de la Academia de Cine de Amsterdam, se entretejían por mi mente escenas disociadas de noches disolutas en okupas de Barcelona, ociosidad manifiesta. Mi vida ha cambiado demasiado, vivo en pareja, trabajo, pago alquiler, facturas, impuestos, comida y me preocupa terriblemente el futuro. Pero esa es la historia de otro cambio que no toca, ya me llegará el turno de pegarle a la bola.

 

https://www.facebook.com/pages/Ping-Pong-at-OT301/248440158535630

 

Una foto de un atardecer siempre queda bien

Una foto de un atardecer siempre queda bien

De Hoge Veluwe & Kröller-Müller museum

Con el petate arreao’, domingo a cuestas. Las semanas no son duras, es la escasa cordialidad de la monotonía lo que aturde. Un lunes en otro tiempo no estaría sentado ante el ordenador recitando cuentos. Sería un trabajador, y volvería a casa tarde mientras la tele emite ese run run narcótico de anuncios y vidas de ensueño. Todo sería maravilloso, al menos el futuro sería más claro.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

“Dale al pedal que no llegamos!” La estación espera medio vacía. Gente rara a las 8.30 de un domingo por mi barrio. Una desolación impertinente para tan buen día. El sol brilla aún, no acaba de llegar la lluvia, si es que en algún momento se fue de esta tierra. El sol brilla aún y nos mantiene con vida la albahaca, me deja ver al trasluz las telas de araña. Para ellas es fácil sostener los puntos fuertes sobre los que se desarrollará su vida. El azar determinará los mosquitos que pille. El trabajo ya está hecho.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Quinientos transbordos y ya en nuestro destino. La Lonely nos engaña, ediciones viejas, autobuses equivocados y precios a mitad del real… Al final el parque nos espera.

De Hoge Veluwe es un parque nacional de 55 km cuadrados, fácil recorrido en bicis gratuitas, blancas, todas con sillitas para bebés. Esas incómodas indirectas del Estado… ¿cómo voy a tener un hijo si no tengo un trabajo normal?, quise escribirlo en mi vehículo, algo me detuvo.

Paraíso de boletaires (coge setas)

Paraíso de boletaires (coge setas)

Como no tiene montañas para mi no es un parque nacional, es una especie de recinto vallado. Pero revisitando las fotografías me di cuenta de que aquellos espacios abiertos, acotados por bosques alternos, acotados por un horizonte inacabable, las luces de aquel día, tintadas de luminosidad aderezada con nubes espesas, únicas en Holanda, con ese gris furibundo como de “te voy a calar entero”, conservaban una secreta belleza en su calma y sosiego. Tensiones entre tanta paz. Al final no llovió.

Leí antes de aterrizar entre los bosques de enebros una hermosa historia: Anton se encerró en la mansión de St. Hubertus Hunting Lodge (sí, tiene nombre de discoteca playera cool) tras la muerte de Hellen. Dos años pasó en la casita, completamente solo, hasta su muerte, producida un mes después de que quemara todos sus documentos…

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Anton y Hellen se casaron. Un año después el padre de Anton le cedió el puesto de director general de la empresa, corría el 1890, el mundo era hermoso. La empresita modesta se dedicaba al transporte marítimo de minerales. El padre de Hellen también tenía cierto capital. Habían sabido aprovechar las bondades de la segunda Revolución Industrial, así como aprovecharon las maldades de la I Guerra Mundial.

Es sabido que algunos acaudalados holandeses utilizaron su dinero e influencia para vender armas a ambos bandos de la contienda.

Mientras en el frente madres perdían a hijos, Anton asesinaba ciervos y ratas en su terrenito de 55 km cuadrados. Hablamos de De Hoge Veluwe. La pareja de oro vivía en la mansión St Hubertus. Rodeados de lujo, rodeados de obras de arte firmadas por los principales artistas de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX. Hellen, amante del Arte, coleccionista ávida, agrupó en su seno la segunda colección más grande de Van Gogh.

Weefgetouw met wever Vincent Van Gogh Abril-Mayo 1884

Detalle de “Weefgetouw met wever”
Vincent Van Gogh
Abril-Mayo 1884

Todo era hermoso mientras duró la guerra. Cuando llegó a su fin, la pareja se arruinó, y los beneficios se diluyeron entre deudas e impagos.

Hábil en los negocios, consciente de lo importante que era aquel terreno donde cazaba, y sobre todo, lo valiosa que era la colección de arte, Anton convenció al gobierno holandés de que les dejaran vivir en la mansión a cambio de donar el parque y todas las obras a una fundación.

Homme et femme Eugène Dodeigne 1963

Homme et femme
Eugène Dodeigne
1963

Anton Kröller y Hellen Müller: Kröller-Müller Museum. Pertinente colección, el gobierno tenía razones para preocuparse por ella, temerosos de que otros coleccionistas la dispersaran por el mundo. Al final la retuvieron en Arnhem y abrieron el museo. Famoso por tener esculturas, la mayor parte del siglo XX, dispersas por jardines al aire libre. Libre como recorrerlos con la calma del domingo.

Detalle de "Soissons vu de la fabrique de M. Henry" Jean Baptiste Camille Corot 1833 (adquirido en 1912)

Detalle de “Soissons vu de la fabrique de M. Henry”
Jean Baptiste Camille Corot
1833 (adquirido en 1912)

Quizás os interese saber que Chloé vio un ciervo. Yo miraba a través de los altos matorrales pero se resistía a mi vista. Preso de la curiosidad salí corriendo… se fue por otro lado.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

No sabía si acabar el post con una fotografía de reflejos acuáticos de vida salvaje o de esculturas dispersas por el jardín, así que colgaré ambas, para que las disfrutéis.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Enfrentad lo divino a lo humano:

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Lunes 4 de Agosto

Llega una edad en la vida de un hombre, indefectiblemente y siempre con un poco de suerte, en la que, dejando a un lado la pretenciosidad adolescente, debe tomar asiento para parlamentar con todos sus defectos. De una manera sosegada. No es necesario tomárselo como una cuestión de Estado pues, a fin de cuentas, ¿qué consecuencias tiene para la Humanidad las inquietudes de un sólo ser humano?
A los 27 es una buena edad para hacerlo y así reconocer que jamás en la vida, nunca, conseguiré plegar bien un mapa. Lo adiviné en el viaje de dos meses que osé tomarme abandonando el trabajo, y ni siquiera esta acción tan romántica, dejarlo todo como si no fueras a volver al lugar que abandonas, me ayudó a sentirme orgulloso de lo frustrante que es no saber encajar las líneas, leer erróneamente los pliegues de las grandes cuartillas que, en contra de lo que cualquier persona podría pensar, la dificultad de plegarlo no depende de la representación del mismo, si no más bien, de su tamaño.
En efecto, la resolución de este atlético problema no viene condicionada porque indique las calles de una gran ciudad, un croquis mal dibujado de un camino de montaña o las profundidades marinas de un océano. Me percaté con algo tan simple como la edición del año 2014 de las líneas de tranvía de Amsterdam. Tras un año habitando esta ciudad, aquel mapa, que ya conocía casi a la perfección (del cual habían cambiado desde el 2013 escasos recorridos, una raya azul más inclinada, un destino más alejado…) tampoco era capaz de plegarlo. Así se me reveló la gran verdad. Leer un mapa es cuestión de práctica, plegarlo: de esfuerzo y horas.
Por lo pronto la mañana de hoy lunes la iba a pasar metido en la cama dedicándome a desplegar y plegar todos los mapas que en mi viaje había coleccionado, hasta que sonaron, como todos los primeros lunes de mes, las alarmas que advertían del peligro de inundación.
Ya no me inquietaron como la primera vez, sabía que eran un simulacro. La experiencia y la monotonía, aunque aburridas, te ayudan a estar tranquilo a veces.
Recordando cómo lo supe quise, juego divertido de la memoria, tratar de recuperar el último día reseñable que pasé en Amsterdam, sobre el que incluso comencé una entrada para el blog, pero tuve que dejarlo por evidente estado de desconcentración.
Producto de ese día tan celebrado por los holandeses fue la chiquillada del alcalde de Amsterdam, que se convirtió, como todo lo estúpido, en viral, y por suerte, como todo lo viral, pasó rápido. El viejo simpático manosea el culo de la Reina con aparente gesto también simpático.
Ese día, era, amigos míos, la gran fiesta nacional en la que ni siquiera se puede circular en bicicleta por el centro debido a lo abarrotado de las calles. El día en el que la gente se deja los mapas en casa… incluso los alcaldes. Como yo ya sabía de memoria el camino de vuelta a casa sin necesidad de consultarlo, pude pedalear hasta allí escondiendo en la chaqueta un antiguo ejemplar de “Cañas y barro” que “tomé prestado” de la venta que la Biblioteca Pública hacía de sus excedentes.
Iban a pasar más de dos meses y medio antes de que regresara a mi hogar, al Mediterráneo. El siguiente destino era América. Así que vi tremendamente necesario librarme del pago de 4 euros por una antiquísima edición leída hasta en los márgenes, y hacerlo el Día del Rey, o Koningsdag, fue, desde mi punto de vista, todo un ejemplo de justicia poética para con Blasco Ibáñez. Añado que lo leí, es un libro altamente recomendable. No me gustaría que si alguien lee esto pensara que además de no saber plegar mapas soy de los que roba libros para que decoren las estanterías del salón. Ya lo he acabado así que si alguien lo quiere que me lo pida.

Para amenizar esta engorrosa lectura, la acompaño de imágenes divertidas y curiosas del Koningsdag:

 

Dos guapas mujeres holandesas con el traje típico, pilladas infraganti

Dos guapas mujeres holandesas con el traje típico, pilladas infraganti en sus labores

 

 

El Koningsdag se celebra el día 27 de Abril. Cayó en sábado, y cuenta la leyenda que siempre llueve un poquito por la mañana, pero luego luce un sol esplendido que, como represalia, se cubre al día siguiente para que las nubes dejen caer, en agua, los litros de alcohol consumido el día anterior, que como podéis imaginar, es mucho.

 

El pueblo llano, vestido de naranja como muestra de apoyo a su Familia Real, los Orange, se divierte en su cayuco

El pueblo llano, vestido de naranja como muestra de apoyo a su Familia Real, los Orange, se divierte en su cayuco

 

Representantes ficticios de la Familia Real se divierten en su barquito mono, con lacayo chandalero sirviendo bebidas. Debe representar el brazo ejecutor, esa sucia institución a la que se liga todo poder y es el primero del que quieren desprenderse cuando conviene

Representantes ficticios de la Familia Real se divierten en su barquito mono, con lacayo chandalero sirviendo bebidas. Debe representar el brazo ejecutor, esa sucia institución a la que se liga todo poder y es el primero del que quieren desprenderse cuando conviene

 

 

El Koningsdag era anteriormente el Día de la Reina o Koninginnedag, pero una vez abdicada (palabra de moda), fue su hijo el que ocupó su lugar, con lo cual es en este caso Willem-Alexander el Rey de la Fiesta, nunca mejor dicho. Y por una suerte de coincidencias del destino, ambos días se encuentran muy cercanos en el calendario. Bueno, en realidad no era por coincidencias del destino. Empezó siendo el día 31 de Agosto, pero la siguiente sucesora, Juliana, lo cambió al 30 de Abril ya que era el día original de su cumpleaños. Su hija, a pesar de cumplir años el 31 de Enero lo mantuvo en esta fecha, y Willem-Alexander lo cambió de nuevo, sin que se apreciase apenas. Del 27 al 30 sólo van tres días.

 

Creo que se trata de las hijas de las mujeres de la primera foto. ¡En esta fiesta todo el mundo pierde el control!

Creo que se trata de las hijas de las mujeres de la primera foto. ¡En esta fiesta todo el mundo pierde el control!

 

 

Cuando llevas un tiempo viviendo en Amsterdam hay ciertas bizarrías que ya no te sorprenden. Peculiaridades de gente particular, abierta a todo y sobre todo: al bussiness.

Una fiesta que genera grandes beneficios económicos, y me dio la bienvenida a la ciudad tras el viaje es el Gay Pride, y aunque no tuve el placer de asistir, acudí llamado por la curiosidad a un evento celebrado el día anterior: Drag Queen Olympics.

 

La hermosa amazona Jennifer Hopelezz

La hermosa amazona Jennifer Hopelezz

 

 

Los deportes del Olympics suelen ser rocambolescos y referentes a la temática: los cien metros lisos en tacones, el lanzamiento de bolso…

Para reponerme de la curiosa escena decidí pasar en casa el sábado, el GayPride, a pesar de que las calles bulleran entre música y fiesta. En casa solo, porque Chloé se fue a pasar el fin de semana a Bruselas, donde no me atreví a acompañarla no fuera a ser que, por azar o necesidad, tuviera que consultar alguna dirección, demostrando después que me perdía completamente plegando el mapa.

Se pueden reconocer los defectos, pero otra cosa diferente es esconder el orgullo.

Keukenhof

Otra vez por los caminos tediosos. En la bicicleta, a unas dos horas hacia el sur, se encuentran los  terrenos de la Condesa de Hainaut, Jacqueline, para los amigos.

Fue en tiempos de la Condesa, allá por el segundo cuarto del año 1400, cuando se bautizó como Keukenhof a este famoso jardín, que ostenta el honorable título de mayor jardín de flores del mundo.

Keukenhof

El nombre traducido es algo así como Jardín de la Cocina. Al lado de los jardines se alza un castillo, bastante lujoso, que ha sido utilizado como residencia de retiro de acaudalados, muy acaudalados, personajes holandeses; en el actual emplazamiento del jardín de flores se ubicaba un huerto de hierbas para utilizar en la cocina como aderezo de ricos manjares.

 

Alfombra de flores

Alfombra de flores

 

En efecto, las aromáticas y olorosas hierbas de los jardines del castillo fueron sustituidas en el año 1830 por un jardín con más de 7 millones de flores. Basándose en jardines de estilo inglés, el paisajista del jardín interurbano más grande de Amsterdam (Vondelpark), el señor Zocher, diseñó este grande y colorido espacio, donde largas alfombras de flores se entrelazan con otras creando cortinas de colores para alegría de nuestra vista.

 

Alfombra encuentra alfombra

Alfombra encuentra alfombra

 

 

Lo cierto es que este jardín es famoso por la enorme cantidad de tulipanes, y aunque no escogimos el mejor día para visitarlo porque no todos estaban en flor, nos hicimos una ligera idea de la intención. Y es que parece ser que el parque se estableció para que productores y artesanos del tulipán pudieran exponer sus especies hibridadas.

 

Alfombra de tulipanes

Alfombra de tulipanes

 

Y para demostrar que Holanda es el mayor productor de tulipanes, os ofrezco varias fotos para que vosotros mismos lo corroboréis:

 

tulipanes

tulipanes

 

más tulipanes

más tulipanes

 

tulipanes con flores

tulipanes con flores

 

Tengo que confesar que en la vida había visto en un espacio tan pequeño aquella cantidad de turistas, de tulipanes también, pero creo que me sorprendió más la amplia geografía que abarca el fenómeno turista clásico. Entre los colores del jardín se daban cita la adolescente sensible que acerca la cámara a las flores para captar con total exactitud profundos sentimientos, el japonés lanza fotos a diestro y siniestro, la mujer cubierta con burka junto a su esposo, que creo que no tomaba fotos, y la parejita alegre que se hacía selfies con los cisnes y las alfombras de flores. Cabe destacar que además cada uno de ellos tenía un dispositivo diferente, desde el móvil o la réflex potente al totalmente incómodo i-pad.

 

IMG_2087 IMG_2083 IMG_2084 IMG_2086 IMG_2082 IMG_2085

 

Todas estas miles de variedades de tulipanes se encuentran en uno de los pabellones de Keukenhof. De los cuatro, es el más interesante; donde en pequeños parterres puedes contemplar las diferentes variedades de tulipán, aunque por lo que leí en otro de los pabellones, la hibridación del tulipán es casi un deporte nacional, así que cada año se producen varios diferentes.

 

El lado oscuro de la belleza

 

Como todos los lugares hermosos o las personas admirables, este jardín tiene su lado oscuro, muy oscuro. Un punto recreativo para niños donde tristemente, y en condiciones no muy salubres, guardan vacas, ovejas, cabras, patos, conejos, palomas, pavos y cerdos.

 

IMG_2045 IMG_2046 IMG_2048

 

Una granja en un terreno más bien pequeño, donde cobijan a los animales hacinados en casetas ridículas para exponerlos durante el día a los millones de turistas que visitan el jardín.

 

La cabrita más querida

La cabrita más querida

 

Este post tan visual y poco informativo sólo puede acabar de una manera…

 

IMG_2124

 

 

En efecto… con monos comerciando con tulipanes, algo así como un día en la Bolsa de Valores.

responsabilidad civil

Para aligerar los pretenciosos y aburridos capítulos sobre Historia y Arte contaré otra, que como todas las historias bonitas, también empieza con sangre en la boca, y aunque mi hermana, experta en dientes, me había dicho que la única razón era que apretaba las mandíbulas al dormir, yo había elaborado una larga lista de enfermedades graves y peligrosas que comenzaban desde la apendicitis hasta el Ébola. Tengo que reconocer que me avergoncé de que hubiera un brote real y bastante potente en Guinea y yo estuviera imaginando medio en broma medio en brote psicótico que lo tenía, no era muy elegante.

Han sido tres intensos días de hipocondría, ansiedad y estrés. El sabor ferruginoso en la boca condujo a un ficticio dolor de muelas, transportado a dolor de vientre por los nervios y con ello, a la cabeza por no parar de pensar en todas esas graves enfermedades.

Lo más común en estos casos es preguntarse por qué estrés y ansiedad… Mis padres me reprenderían con el famoso ya te lo dijimos marca de la casa. Lo que tanto me decían era que mi obstinado empeño por conseguir una formación académica pobre, limitada y precaria sólo me daría disgustos en la vida; y puede que sea una razón, pero sería todo menos dramático si viviera en un país donde la gente comprendiera mi idioma y yo, de paso, comprendiera el suyo. También es factible que la amenaza rusa, las tensiones bélicas con Ucrania y la Unión Europea, causen en mí un grave estado de ansiedad. Juraría que un combinado de pocas herramientas académicas, incomprensión y Rusia es el cóctel que buscamos, pero no puede achacarse todo a la falta de estudios, yo no podía imaginar a los 18 años, cuando pensaba que el mundo iba a caerse en pedazos, que habría una Holanda para salvarnos a todos.

Basándonos en que el estrés procede de la incapacidad de no comprender nada, creo que es puramente lógica. Después de tanto tiempo en Holanda sólo se decir qué tal estás, y de una manera tan poco esforzada que salta a la legua que no pretendo aprender nada más. Construyo historias imaginadas a partir de los retazos de conversación, fabricando diálogos posibles, que se pierden en un bar o en una calle. Esa desvinculación entre ficción y realidad es muy divertida, y aunque parece que me somete a bastante tensión, no lo veo una razón suficiente para apretar los dientes mientras duermo, creo.

La cuestión es que todo esto empezó poco después de que una empleada del banco se mostrara algo confusa ante la idea de que yo no tuviera un seguro de responsabilidad civil. Para convencerme de que lo adquiriera recurrió a los sueños y esperanzas de todo ser humano mediante la frase ¡el seguro de responsabilidad civil es la razón por la cual los holandeses compran tanto sin mirar el dinero!  Joder, dicho así pintaba bastante bien tener uno de esos, pero yo no tengo dinero para poder comprar nada que responsabilizar, y nunca se me ha dado bien lo relacionado con la responsabilidad.

Para rematar la jugada y hundirme más en mi velero del inmigrante remarcó ¡sirve para que si te rompen el coche no tengas que pagar nada!  Por mi cara de estupor debió deducir que no tenía bólido, pero con la habilidad de un maestro sacó su as de la manga: con este seguro, si rompes una cámara de un turista mientras le haces una foto, ¡no tendrás que pagarle la cámara! No podía creer lo que estaba oyendo. Aquello acabó de rematar la jugada. Si me hubiera puesto a dormir tras aquella escenita probablemente me habría despertado sobresaltado con el ruido de mi propio rechinar de dientes.

No sólo me restregó mi escasa capacidad económica para comprar sin límite, evidente deseo inherente a la raza humana; también me recordó que no tengo coche y que sólo podía aspirar a tocar una cámara de fotos si era de otro. No compré el seguro.

Para más inri llegaba tarde al trabajo. La morenita guapa del banco me estaba haciendo perder el tiempo con su escasa habilidad vendedora, y a mitad de camino, mientras apretaba con la bicicleta para ganarle tiempo al reloj, la policía alterada me paró tras saltarme un semáforo. Todo para dejar pasar una larga fila de coches oficiales negros de cristales tintados, a través de los cuales juré y perjuré haber visto al mismísimo Obama. Iba a venir a Amsterdam dos días después, pero me moría de ganas por decir que había visto a un Nobel de la Paz, al hombre más poderoso del mundo que nos libraría de la amenaza de Putin, el Siberiano Salvaje.

Obama iba a dormir en la Haya, en un submarino nuclear. La gente de mí alrededor me convenció para que dejara de insistir en la idea de que por ver un negro en un coche oficial tuviera que ser el mismísimo Obama, pero hay que reconocer que no van muchos negros en coches oficiales. Es una realidad, no hay que ser hipócritas.

Dentro de unos días viajaré a Alicante, en avión, no en submarino nuclear. Como buen inmigrante que ama su tierra deseo salvajemente ir, pero me da miedo volar, y las noticias no acompañan últimamente en lo referente a la aviación. Esto me hace apretar los dientes hasta despierto.

Podría ponerme trágico y contar que la razón de mi terrible ansiedad es ver la pésima situación del mundo y de la sociedad española, de la juventud marchitada que desolada no tiene capacidad por crear alternativas dignas donde establecer un futuro, una vida, una esperanza real por creer en ellos mismos y en su fuerza… pero he sido casi de los primeros en largarme por patas del espantoso festival del fin de curso de la democracia así que tampoco me voy a poner dramático ni achacar a esto mis problemas de azotea.

El día que vi al mandatario misterioso y que la chica joven y guapa intentó venderme el seguro, llegué al final a tiempo al trabajo, un poco a malas con el sistema por obcecarse en la idea de que un mandatario necesita toda una cohorte de policías y coches oficiales, también porque la chica joven, de mi edad aprox., pensara que todos mis sueños se traducen en comprar sin medida o en que me devuelvan el dinero de las lunas rotas de un coche que ni siquiera tengo.

En la puerta de mi trabajo, sentada en un soportal elevado, una chica lloraba desconsolada, calmó mi ira por piedad, y me sentí algo triste pensando que tal vez la cámara de algún turista se le hubiera deslizado de las manos en el momento de apretar el botón que capta la felicidad rebosante del viajero, y quizás ella, desdichada, no contrató un seguro de responsabilidad civil.

Con ese nombre parece un seguro que más bien te obliga a movilizarte por las luchas sociales, aunque quién sabe cómo coño se dirá en holandés seguro de responsabilidad civil.

III. Historia de los Países Bajos y del Arte (1700-1850)

No podía creer que aquella sala hubiera pasado desapercibida durante todas mis visitas al Rijksmuseum. En un ala separada, sólo tiene acceso a través de una puerta cruzando la Ronda de Noche de Rembrandt, bajas unas escaleras, hasta llegar al descansillo donde en letras pegadas anuncia bilingüe: Rococó e Ilustración.

Es una sala cargada de rostros regordetes adornados con pelucas blancas de pelo rizado, sí, esos famosos aristócratas de pose ridícula que gobernaban con mano de hierro en sus respectivos países.

The Abduction of Europa Nikolaas Verkolje c. 1735-40

The Abduction of Europa
Nikolaas Verkolje
c. 1735-40

Este periodo de la historia es algo así como un banquero prejubilado con un sueldazo. Hemos hecho dinero, pues ahora a gastarlo.

El arte se refina hasta tal punto que en algunos casos se banaliza. Es un arte hedonista, cargado de detalle, de flores y alegría, de niños correteando juguetones. La pintura ya estaba en el podio de las artes tras una lucha de cientos de años, y los grandes pintores se mezclaban con lo más refinado y cool de la sociedad contemporánea. Ahora sólo quedaba sentarse y esperar, pintar lo mismo que unos años atrás, quizás recargarlo con algunas flores, un toro más realista y mujeres de piel más fina y con menos sobrepeso. El arte se ajusta al gusto y al motivo de los compradores. El cuadro prototípico de esta época es una señora columpiándose mientras un señor le mira las bragas, todo enmarcado en un bucólico ambiente campestre. Un arte de gusto aristocrático, banal, pintores de corte dedicados a representar las inquietudes y lo que acontecía de relevancia en las vidas de sus mecenas: nada.

A Nicolaas por ejemplo no le faltarían compradores, ansiosos por demostrar sus conocimientos y erudición. Ambos, pintor y mecenas, pretendían dar a conocer su profundo saber a través de pintura basada en relatos mitológicos y, en caso del artista, promocionar su elaborado virtuosismo, y es que fue uno de los pintores holandeses más solicitados en el siglo XVIII.

“El rapto de Europa” mostrado en un momento insignificante, cuando mientras Europa recogía flores, Zeus convertido en toro se acerca a recibir sus caricias, justo antes de subirla a su grupa para correr mar adentro hasta llegar a la isla de Creta, donde la convirtió en reina.

Cuando lo que más se lleva es gobernar de manera tiránica, en la República de las Provincias Unidas se quedaron sin rey. En realidad nunca había sido un monarca como tal el stadhouder, era más bien manager de provincias. La teoría decía que cada provincia tenía su stadhouder, pero en la práctica uno ocupaba el cargo en varias. Tras los años de guerra contra los invasores una familia ocupó especial relevancia en el cargo: la casa de los Orange-Nassau, la cual perdura hasta nuestros días (de ahí el color naranja de su selección, no son gente complicada los holandeses).

En el año 1702 muere Willem III, y en el momento en el que iban a nombrar stadhouder a su primo, los burgueses antiorangistas se niegan, dando paso a lo que se conoce como Tweede Stadhouderloze Tijdperk, que podría traducirse como segundo periodo sin stadhouder.

     Visto desde un punto de vista antimonárquico, los burgueses de la República podrían ser héroes que liberaron a su pueblo de la tiranía de los Orange en una hazaña poco común para la época. Lo cierto es que si en algo son buenos los holandeses poderosos es en su faceta hipócrita, muestran para su buen interés una cara amable cargada de promesas y buenas intenciones, pero la cosa no iba a variar demasiado entre la Casa de los Orange y ellos, ya que los regentes se intercambiaban entre sí tanto los trabajos relevantes y lucrativos como los puestos de poder, en un círculo cerrado de amistades y contactos. Esto se parece mucho a algo que yo se me…

Unos años antes de arrebatarle el poder a la Casa de los Orange, una guerra anglo holandesa ya había demostrado que las cosas no acababan de ir bien por la llanura del Norte. Inglaterra dio un golpe sobre la mesa para tranquilizar a los caballos desbocados, y durante el periodo de gobierno de los regentistas la República de las Provincias Unidas perderá su óptima posición en el gran mercado del mundo; digamos que no les iba mal, pero tampoco estaban creciendo a todo trapo como hacía unos años.

Curiosamente Amsterdam se convirtió en refugio de todo tipo de exiliados, tanto políticos como religiosos, así que el crisol de culturas debía ser tan magnífico como ahora. En ese tiempo, parece ser que en la Venecia del Norte podías encontrar trabajo fácilmente, a pesar de haber perdido su hegemonía frente a Londres. Dos ciudades en la actualidad hiper pobladas de camareros con máster (ya, no es mi caso, yo no tengo máster).

Portrait of Marie Fargues Jean-Etienne Liotard c. 1756-58

Portrait of Marie Fargues
Jean-Etienne Liotard
c. 1756-58

Marie cierra el libro, suspira y en ese momento su marido quiere pintarla, arde en deseos. Podría ser, pero esa característica del instinto arrebatador del Arte, que emerge de lo más profundo del alma del artista, el cual se eleva a la enésima potencia, es más común unos años más tarde como veremos. Por el momento, felicitar la calidad del pintor, alegrarnos del ya pasado oscuro barroco para constatar ahora una luminosidad que permite adentrarnos en matices cromáticos y otras tonalidades de la pintura.

Poco a poco, debido a un intenso comercio con prácticamente todas las regiones del mundo, Europa se llenará de exóticos objetos y productos, además permitirá la “simple” movilidad de sus ciudadanos. Personas como Liotard viajarán a lugares desconocidos reportando historias, modas y costumbres que se instalarán con creciente interés en la sociedad de la época. Lo exótico atrae, así que el pintor utilizará a su mujer como modelo para rodearla de todo tipo de objetos de origen turco, tanto el vestido como la alfombra y el jarroncito pequeño.

A mediados de siglo los Países Bajos, con los burgueses antiorange a la cabeza, se vieron implicados casi de forma involuntaria en la Guerra de Sucesión Austríaca. Este hecho, unido a la débil situación económica de las Provincias Unidas supuso el retorno de la familia Orange bajo el reinado de Willem IV, nombrado prácticamente dictador, y aunque su gobierno duró apenas cuatro años, legó su poder a su hijo Willem V, en un acto que, pese a no ser reconocido como monarca, la sucesión del trono de manera hereditaria no lo disimulaba muy bien. Tampoco quedaba muy republicano ceder el poder a un niño de tres años… que era la edad del futuro Willem V, y por tanto, hasta que no llegó a ser un adolescente repelente, el poder quedó bajo un regente, dando inicio a un periodo de predecible corrupción y mal gobierno.

No era extraño para la época todo este baile bélico de emperadores defenestrados, reyezuelos de segunda, familias en constante lucha, regentes ambiciosos, burgueses exigiendo poder… parece que Europa, reinando allá en la isla de Creta, estaba más a gusto que en su propio continente, donde no tenía bien definida su identidad y la buscaba a golpe de sangre y fuego.

Una guerra en un país lejano podía enfrentar a dos vecinos, el mundo se había ampliado, los países no eran un territorio cercado por fronteras, eran entidades con intereses comerciales en todo el mundo conocido, si es que quedaba parte sin conocer. Así que cualquier menudencia en cuestión de poder en un país implicaba ver tambalear los intereses y la situación económica de todos los demás. Y si uno se metía, por qué no el otro también… quién sabe qué beneficio podría sacar, así que se arriesgaban moviendo sus tropas como piezas de ajedrez en un mapa corrompido por constantes guerras donde la muerte de un soldado anónimo era algo insignificante comparado con los beneficios que se podían obtener de la masacre.

En Francia, una corriente de pensamiento se estaba extendiendo a mediados del siglo XVIII. Un grupo de intelectuales aristócratas rechazaron el comportamiento despótico de las monarquías europeas, el imperio obstinado de la religión por controlar la vida privada de las personas y el papel secundario y semiobsoleto de la ciencia y la cultura, relegadas a un segundo plano por la mística y el oscurantismo. Tres características que compartían con el gobierno español: ¡del siglo XXI!

La cuestión es que las ideas revolucionarias de la Ilustración se expandieron hacia otros países, entre ellos nuestra pequeña Holanda, donde Willem V gobernaba con mano firme y decisiones estúpidas. A él hay que agradecerle el nacimiento de los patriotas, influenciados por la Revolución Americana, lucharon contra el abuso de poder y la corrupción enquistada en la sociedad neerlandesa de la época.

Poco a poco los Patriotas se fueron convirtiendo en un problema serio para Willem V, poniéndolo en jaque en el año 1785 mediante un contingente armado. Resulta muy curioso conocer cómo se enfrentó nuestro amado stadholder…

Era una mañana fría cuando Willem contó con el apoyo de los prusianos, por la influencia familiar de su mujer, y de sus archienemigos los ingleses. Cualquiera se preguntará cómo accedieron los ingleses a sofocar una rebelión contra quien hacía unos años estaban librando una guerra, pero la respuesta es sencilla: dinero. Los bancos holandeses seguían teniendo mucha pasta a plazo fijo, y entre esa pasta se encontraba el 40% de la deuda nacional de Gran Bretaña. El dinero al final aplasta todo espíritu de revolución; y así ocurrió, los Patriotas se exiliaron en Francia.

Del 1795 al 1813 la República de las Provincias Unidas pasó a llamarse: República de Batavia, Reino de Holanda y finalmente, Francia.

View of the Dam in Amsterdam Jan Ekels c. 1750-1781

View of the Dam in Amsterdam
Jan Ekels
c. 1750-1781

Las ideas de la Ilustración no sólo contribuyeron a generar rebeliones, también nos liberaron de los niños voladores, las mujeres desnudas y las flores por doquier. De ese pasteloso mundo de fantasía y erotismo el arte salta, bueno, no todo el arte ni todos los artistas, pero generalizando: la razón se impondrá como lo más moderno. El estudio exacerbado de la Antigüedad clásica a partir de una lectura basada en los principios de orden y razón, someterá al arte a unas reglas estrictas.

Las escenas basadas en relatos históricos sobre Roma serán la excusa perfecta para entretenerse pintando aún con vida las fascinantes ruinas, antes templos, palacios o termas, a las que ya se habían acostumbrado artistas y sabios por la popularidad del Grand Tour, algo así como la fiebre turística o la beca erasmus del momento pero más incómodo y caro.

He escogido este cuadro porque, aunque baile cronológicamente y quizás no coincida con el llamado “neoclasicismo”, daría que pensar el interés del autor por un edificio como el Palacio Real, construido basándose en modelos claramente griegos. Aunque en esta zona norteña de Europa, con la resaca de un siglo lúcido como el XVII, entre botellas vacías y con dolor de cabeza por el rotundo éxito, a mediados del siglo XVIII se publicaron numerosas biografías, tratados y libros sobre el Siglo de Oro, así que los pintores de la época recuperaron un poco el estilo y otro poco la temática. En el caso de Jan, basa su paisaje en un día cualquiera en la Plaza Dam.

Siempre es interesante un país cuando le cambian mucho el nombre, ese es el caso de los Países Bajos. Después de llamarse República de las Siete Provincias Unidas se convirtió en el 1795 en la República Bátava, siendo por aquel entonces un estado satélite de sus vecinos, es decir, territorio amigo dominado por Francia. Apunte para resaltar la influencia de la Historia de Roma: los bátavos fueron una tribu germánica localizada en la zona de los Países Bajos que se enfrentó al poder de Roma, de ellos recuperaron el nombre, que por supuesto quedaba muy revolucionario.

Pero Napoleón se cansó de revoluciones, mitos, historias y leyendas, e introdujo, igual que en España, a su hermano. En este caso Louis Bonaparte, y el país pasó a llamarse: Reino de Holanda, de ahí la confusión entre Holanda país, Holanda provincia, Países Bajos… Todos podemos suponer que Louis estaba a las ordenes de su iracundo hermano, cumpliendo a rajatabla todo lo que mandaba y situando su autoridad e intereses por encima de todo; la cuestión es que el Rey Conejo, conocido así porque al asomarse por primera vez al balcón para dirigirse a sus desconfiados súbditos utilizó la sencilla lengua de los mismos, confundiendo la palaba rey Koning con conejo Konijn, en lugar de Rey de Holanda se proclamó Conejo de Ollanda. Como bien sabemos, si hay algo mejor que tener un gobernante serio y eficaz, es tener uno simpático y campechano.

Como decía, Louis no era parecido a los monarcas y gobernantes españoles, tenía un interés real por cuidar de sus ciudadanos, lo cual fue visto con malos ojos por su hermano Napoleón, que al sentir que su hermano anteponía los intereses de los holandeses a los franceses le obligó a abdicar en el año 1810, tan sólo cuatro años después de su proclamación como Conejo de Holanda.

Desde el 1810 hasta el 1813, el Reino de Holanda quedó anexionado a Francia, bajo el mando directo de Napoleón.

Shipwreck off a Rocky Coast Wijnand Nuijen c. 1837

Shipwreck off a Rocky Coast
Wijnand Nuijen
c. 1837

Toda la razón y el orden emanados de la Ilustración reventaron a principios del siglo XIX, buscando respuestas en el interior del alma. Se rompen las estrictas reglas neoclásicas de años anteriores para dar paso a la libertad de creación. Nace en esta época el genio creador, el artista embriagado por un halo misterioso que brota de lo más profundo de la Naturaleza para inducirle a pintar, escribir, componer…

La fuerza, la magnitud y la desmesura de la Naturaleza serán en esta época la fuente de inspiración para muchos artistas, como es el caso de Wijnand.

La Ilustración enfatizaba la figura del ser humano como principio, la filosofía romántica lo relegó a un papel secundario, a una insignificancia y una deriva propia de un naufragio, momento en el que salía a la luz la máxima expresión de potencia arrebatadora de la Naturaleza. En esa potencia, en esas sensaciones, creía leerse el artista durante su proceso creador.

Esta pintura representa a la perfección el espíritu de la época, de hecho está considerada como una de las mejores obras del romanticismo holandés.

Un gran admirador de Wijnand fue el rey Willem II, que reinó en los Países Bajos, aunque antes lo haría su padre: Willem I.

Willem I unificó todas las provincias en el Reino Unido de los Países Bajos, centralizando al máximo el poder, impuso el holandés como lengua oficial y obligatoria y recuperó el papel principal de la religión en la vida pública con la Iglesia Reformada Holandesa, de carácter protestante. Este cambio no gustó demasiado a los amigos del sur, así nació el ímpetu independentista de los belgas.

Bélgica se había anexionado como si nada a ese Reino Unido de los Países Bajos sin tener en cuenta que hablaban otro idioma y tenían además otra religión. El reinado de Willem I, que duró de 1815 a 1840 estuvo marcado por la recuperación económica y la declaración de independencia de Bélgica en el 1830, nueve años de guerra fueron suficientes para que Willem I se hartara. El cabezón no quería aceptar la independencia de Bélgica así que se marchó a llorar a Berlín y dejó gobernar a su hijito mayor: Willem II (¿original verdad?).

Hay que aclarar que los Willem de los años anteriores son diferentes a estos, de lo contrario sería toda una hazaña a estudiar en materia de supervivencia. Pero los holandeses son así, prácticos. La última reina se llamaba Wilhelmina… qué más se puede decir… prácticos y metódicos. Algún día tendré que centrar un post sobre por qué todos los monarcas se llaman Willem.

El gobierno de Willem II fue más tranquilo que el de su padre. Cambiaron el nombre al país por el de Reino de los Países Bajos, aceptando la independencia de Bélgica, y asustado por la posibilidad de rebeliones tomó medidas políticas y electorales exigidas por el pueblo, de corte liberal. Se consideraba a sí mismo como conservador, pero creo que más bien se adaptaba a las circunstancias, sin intentar luchar contra la evidencia ni imponiendo su criterio, que como buen monarca, sería absurdo la mayor parte de las veces (otra lección importante para la Historia). Su reino duró hasta su muerte, en el año 1849.

The Curfew John Varley 1820

The Curfew
John Varley
1820

II. Historia de los Países Bajos y del Arte (1550 – 1700)

Venus urging Cupid to shoot his arrow at Pluto Roelant Savery c. 1615-1620

Venus urging Cupid to shoot his arrow at Pluto
Roelant Savery
c. 1615-1620

 

 

Se acabó lo bueno, las Vírgenes de piedra y los niños musculados se relegan para dar paso a lo que vemos arriba. Una posible traducción del título de la obra sería: Venus instando a cupido a disparar su flecha contra Plutón. 

A tiro hecho, como la flecha, es difícil comprender qué pasa en la escena; y esa será una característica importante del arte del siglo XVII. La incansable lucha de los pintores de años anteriores por dignificar un Arte que, en un principio, se mezclaba con la artesanía, condujo a elaborar obras que exigían un background, un poso intelectual que no toda la población tenía.

La obra, realizada en tiza negra y roja por el belga Roelant Savery, representa a una mujer y un niño. Casi como una Virgen con su hijo, pero en este caso una diosa de la Grecia Clásica. En el siglo XVII cambian los gustos, cambia la función del Arte por lo que supone también un cambio en los mecenas, clientes y público. El interés surgido durante el Renacimiento por la Antigüedad se expande hacia toda Europa gracias a la imprenta, creando así una de las principales fuentes iconográficas: Las Metamorfosis de Ovidio, a la cual pertenece el detalle mostrado. Numerosas fueron las ilustraciones que acompañaban a las múltiples ediciones de las Metamorfosis.

Aunque he querido desvincular obras y artistas de la Historia de los Países Bajos, es imposible no trenzarla, ni que sea por accidente, en este siglo, debido a la extraordinaria prosperidad que vivieron los Países Bajos. De hecho en el piso dedicado al siglo XVII en el Rijksmuseum es difícil encontrar obras de autores no neerlandeses.

Un ejemplo es el del artista creador de la imagen: Roelant Savery. Huyó con su familia en el año 1585 de los territorios ocupados por la corona española en los Países Bajos. Hacía tiempo que Carlos V, emperador ejemplar, había muerto cediendo el trono a su hijo Felipe II, que a duras penas contenía un Imperio que se resquebrajaba por momentos, embestido por innumerables gastos para sufragar las “guerras de religión”.

La familia del pintor pertenecía a una corriente religiosa derivada de la Reforma protestante, así que tuvieron que refugiarse en el norte de los Países Bajos huyendo de la implacable fe de Felipe II, que se consideraba a sí mismo como un enviado de Dios para instaurar la verdadera fe cristiana.

Supongo que es más fácil luchar por la independencia a través de algo tan pasional como la religión, y a la vez matar por controlar territorios escudándote en algo tan fervoroso como la religión; parece que si lo haces por Dios, el asesinato y las masacres están más justificadas.

La cuestión es que el final del siglo XVI y principios del XVII estuvo marcado por una guerra infinita que los neerlandeses libraron contra el Imperio de Felipe II y sus sucesores Felipe III y IV: la Guerra de los 80 años, o cómo fundir el poco oro que te queda. Se sabe que si reprimes con sangre y fuego las revueltas de un territorio que dominas y en el cual eres extranjero, al final acabas mal, sobre todo si los Países Bajos contaban con el apoyo inglés.

La guerra acabó con la firma de la Paz de Westfalia en el año 1648, y como cuando rompes una relación tormentosa o dejas un trabajo precario, renacieron de sus cenizas con un ímpetu inigualable. Evento que nuestro pobre amigo Roelant, incansable artista y bebedor, nunca llegó a conocer.

Sin embargo los años de esplendor de las Provincias Unidas de los Países Bajos no comenzarían con la Paz de Westfalia. Más bien años atrás, cuando Francia e Inglaterra retiraron su apoyo militar a Holanda y Felipe III se veía incapaz de continuar con aquella guerra de desgaste, se firmó un tratado de paz en el 1609 que duraría 12 años. 12 años provechosos para las Provincias Unidas, ya que el tratado les libraba del bloqueo económico y dieron buena cuenta de ello estableciendo colonias comerciales en todo el mundo conocido.

 

The finding of Moses Moyses van Wtenbrouck c. 1625-27

The finding of Moses
Moyses van Wtenbrouck
c. 1625-27

 

Evidentemente este no es el ejemplo más primoroso del arte barroco holandés, pero conjuga de manera básica los pilares de un tipo de pintura que mantenía interés por el detalle en el paisaje, donde destacan al fondo las ruinas de una ciudad; la importancia de la acción y la representación de temas bíblicos. Los temas bíblicos se inserían en la pintura de Historia, considerada como el arte más noble, así que fue un género tratado con prominencia en todo el mundo, excepto: en las Provincias Unidas.

Lo curioso del caso es que con motivo de la Reforma protestante, los temas bíblicos se relegaron en las Provincias Unidas a un segundo plano, eran difíciles de vender y se estaba reinventando una tradición pictórica con un pretendido alejamiento de los cánones e ideario católico. La pintura religiosa no contaba con el apoyo de una jerarquía eclesiástica pero sí con el de unos pocos clientes privados.

La voluptuosa desnudez de las mujeres que encuentran al pobre Moisés surcando las aguas hace pensar que Wtenbrouck respondía a un encargo explícito de un cliente privado que, utilizando el inocente tema, quería decorar sus paredes con pintura erótica, pero disimulando… No fuera que algún pastor religioso al entrar pudiera reprocharle nada, y así poder responder: ¡estas mujeres que casualmente enseñan las tetas salvaron la vida a Moisés! no se les puede reprender nada, padre, mire que curvas tan deseables… 

Y no sería la primera vez, ni la última, que se utilizara el Arte con este fin.

 

Saying Grace Cornelis Pietersz Bega 1663

Saying Grace
Cornelis Pietersz Bega
1663

 

Sin duda a mí el pastor neerlandés me podría reprochar que no haya escogido los Greatest Hits del Siglo de Oro de los Países Bajos…

Junto a la pintura de Historia se desarrolló la pintura de género. En este tipo de pinturas no sólo los protagonistas y los estamentos sociales variaban, también un elenco de actitudes y acciones, desde fiestas depravadas hasta, como vemos, un rezo de gracias a Dios, formaban un conjunto de obras enmarcadas en un género pictórico que, por regla general, tenía una voluntad moralizante.

En este caso el pintor muestra que pese a su pobreza, extraña en un conjunto de provincias cargadas de dinero, los desgraciados dan gracias por los dones del Señor, encontrando consuelo en la oración.

Y digo cargadas de dinero porque no cesaba la hegemonía comercial de las Provincias Unidas. Siete provincias compuestas por ciudades con amplia autonomía, gobiernos poderosos, sometidos a un marco legal dictaminado por los Estados Provinciales. El clima de libertad legal permitía crecer a instituciones y empresas ajenas a un gobierno central o a un monarca; ello sumado a la cercanía con el mar y a la importancia, en la época, de los colonias de ultramar y del océano como principal vía de transporte de mercancías elevaron a las Provincias Unidas hacia la más altas cotas del éxito, siendo en el siglo XVII la principal potencia económica.

Todo viento era favorable para los neerlandeses tras la liberación de las garras del Imperio español, tanto en el terreno económico como cultural, científico y artístico. La población se enriquecía gracias al comercio, y no sólo acomodados burgueses podían permitirse el pago de retratos u otro tipo de obras, también la novedosa clase media accedía al mercado del Arte. Por ello los artistas se especializaron en géneros y subgéneros: paisajes, retratos, exteriores, interiores… Arte para todos los gustos.

Amsterdam se convirtió entonces en el mercado del mundo donde podías encontrar cualquier producto. En cincuenta años se dobló su población, de 100 mil a 200, igual que se doblaban las fortunas de los avispados. A ti te hubiera encantado estar allí. Las lujosas casas, estrechas pero de varios pisos, que vigilaban el acceso de la suculenta mercancía a través de los canales, rebosaban riqueza. El vino y manjares, frutos exóticos, exquisitas especias, porcelana china, madera bien pulida, decoraciones trabajadas, telas de delicada seda y copas de fino vidrio, retratos perfectos, pinturas sublimes, se daban cita en gran parte de las viviendas de Amsterdam.

Probablemente no te hubiera gustado estar en Batavia. Batavia era una ciudad de nueva planta creada por la Compañía de las Indias Orientales tras la destrucción de Jayakarta, actual Yakarta. Núcleo en el cual residían soldados a sueldo y comerciantes aventureros que pretendían hacer algo de riqueza a costa de los habitantes de la isla de Java, los cuales tenían completamente prohibido el acceso a la ciudad neerlandesa ante el temor de posibles insurrecciones. Tampoco te hubiera gustado ser uno de los miles de chinos hacinados en barcos navegando desde Macao a Batavia para trabajar como esclavos o por un mísero sueldo, miles de los cuales sólo un pequeño grupo sobrevivió.

Que agua fiestas soy…

La Compañía de las Indias Orientales fue, junto a la Compañía de las Indias Occidentales, las dos instituciones creadas por los neerlandeses, de las cuales no había precedentes en la Historia. Poderosas corporaciones multinacionales que tenían en las Provincias Unidas el monopolio del comercio internacional y, además, la capacidad de declarar la guerra, negociar tratados, acuñar moneda y crear colonias. Parece que las grandes corporaciones del siglo XXI tengan su espejo en aquellas dos compañías, vulnerando a su antojo la herencia romántica de la Revolución Francesa: un papá Estado férreo que asegure el bienestar de los ciudadanos, y no los esclavice con contratos precarios sin apenas derechos, hipotecas astronómicas absurdas y demás lindeces de nuestra nueva y gloriosa Era.

Ahora que miro de nuevo el último cuadro, quién sabe si el viejo en la oscuridad no sería treinta años atrás un joven acaudalado que decidió invertir sus ingresos en el negocio del tulipán, creando la famosa primera burbuja especulativa de la cual se ha hablado últimamente en relación a la nueva y potente crisis del capitalismo. Quién sabe si no sería un ciudadano cualquiera que invirtió en preferentes o compró una casa a precio ficticio y millonario para que ahora no pudiendo pagar la hipoteca ni las facturas deba exponerse a los claroscuros barrocos de la luz que filtra la ventana, y a pesar de la miseria rezar y confiar y dar gracias. Encima dar gracias.

 

Autorretrato Rembrandt Harmensz van Rijn c. 1628

Autorretrato
Rembrandt Harmensz van Rijn
c. 1628

I. Historia de los Países Bajos y del Arte (1350-1550)

Para realizar un aterrizaje intelectual en los Países Bajos no hay nada mejor que visitar el Rijksmuseum un domingo, en el que se dan cita turistas y autóctonos, paseantes de domingo que, ante el frío exterior, escogen el museo como plaza fuerte.

Como era prácticamente imposible acercarse a alguna obra o tomar fotos en toda su extensión, decidí extraer fragmentos de obras que me interesaran para contar con extrema brevedad la Historia de los Países Bajos y del Arte del periodo de la pieza fotografiada. Básicamente 300 años a través de tres mujeres.

 

Virgen con niño Normandía, c. 1350

Virgen con niño
Normandía, c. 1350

 

Cuando nuestro amigo y escultor anónimo pegaba los últimos cincelazos a esta adorable María coronada sosteniendo a Jesús, a varios kilómetros de Normandía unos cuantos aguerridos holandeses aguantaban como podían los saqueos de pueblos vikingos y ganaban a base de esfuerzo, terrenos al mar, desecados con la fuerza de los molinos de viento.

La paz, el amor y la ternura que desprende María en esta representación se aleja de la imagen de un Dios severo, vengativo y castigador que tan bien había venido siglos atrás, los ánimos se calmaban entre los devotos y fieles, como también lo hacían los Amsterdamers, que debieron agradecer tremendamente la inclusión en la Liga Hanseática. Europa era una maraña de ducados, condados y reinos independientes, de ellos, un grupo decidió unirse en liga con dos objetivos: favorecer el comercio y garantizar la seguridad frente a la piratería y posibles invasiones; con el tiempo la liga se amplió, aceptando a la ciudad de Amsterdam como parte de la misma.

Los holandeses demostraron un gran visión comercial y turística ya en aquellos tiempos. La peregrinación a Tierra Santa era una actividad económica fuerte, miles de personas que viajaban hacia un destino con vocación religiosa también gastaban miles de euros. Se trenzaron caminos por toda Europa hacia Roma, por ejemplo, de la cual Amsterdam quedaba algo lejos. Para afrontar el problema de la lejanía con Roma y así beneficiarse también de las bondades económicas del peregrinaje, ocurrió, casualmente, un milagro: el milagro de la Eucaristía. Leyenda resumible: una hostia sagrada no se quema y cuando la mueven vuelve al lugar en el que apareció, todos estaban maravillados, un hombre la coge y la tira al agua. La hostia se pierde, matan al hombre y a partir de aquel día organizan una procesión silenciosa allá por el mes de Marzo.

La cuestión es que atrajo peregrinos y con ellos… dinero.

La progresiva humanización de la Virgen María y en general de todos los integrantes religiosos tuvo su máxima expresión cien años más tarde. El famoso Renacimiento italiano supuso para artistas de la época e intelectuales un afán por regresar a la grandeza del arte Clásico. Las conocidas esculturas blancas de gente desnuda.

Así que por ahí nos encontramos la lucha de creadores por interpretar fielmente la Naturaleza, imprimiendo en sus obras vivos retratos. La espiritualidad religiosa del arte medieval queda relegada a favor del interés por el estudio de la Naturaleza como tal, a pesar de que los motivos iban a seguir siendo religiosos por varios años más.

 

Virgen de la Humildad Fra Angélico C. 1440

Virgen de la Humildad
Fra Angélico
C. 1440

 

Fra Angélico era el Miguel Ángel de la época. Fraile dominico, legó a la eternidad impresionantes obras, delicadas y piadosas. Sin duda esta me parece una de las Madonnas más excepcionales de la historia de la pintura. No sólo por el suave y virtuoso trazo, si no por la selección astuta de colores suaves, que aportan una viveza y hermosura únicas. Una atmósfera de fe que te obliga a creer. Una captación de sensaciones maternales tan perfecta, que parece haber sido pintado por una mujer.

El Renacimiento no tardó demasiado en expandirse por toda Europa, pero antes…

Los Países Bajos pertenecieron durante un buen rato largo al Ducado de Borgoña. Famosos vinos. Ducado poderoso que extendió sus posesiones hasta abarcar lo que hoy conocemos como Países Bajos. En ese momento por estas tierras húmedas y planas hacían sus peripecias artísticas los hermanos Van Eyck y Roger Van der Weyden.

Me resulta difícil imaginar el surgimiento de una pintura como la de Fra Angélico en una tierra como esta, quiero pensar que el monje dominico pintaba bajo el sol de la toscana dejando entrar por la ventana abierta la ligera brisa con frescos olores de hierbas aromáticas, que además aliviaban el calor gustoso de la bella Italia. 

La cuestión es que el Duque de Borgoña confirió sin quererlo cierta identidad al territorio que conocemos ahora como Países Bajos al crear los Países Bajos Borgoñones. Y es que ante la ferviente independencia de las ciudades-estado el Duque no tenía capacidad de lucha. Todo intento por cambiar parte del derecho, costumbres o modos de vida de las provincias era contrarrestado con violentas protestas apoyadas por los nobles locales, así que ante la voluntad por parte del Duque de, al menos, cobrar los impuestos de estas ciudades, formó los Estados Generales de los Países Bajos; las 17 provincias neerlandesas con representación de los tres estados: nobleza, clero y burguesía.

El principal artífice de esta trama es un hombre que creo que se debe destacar: Felipe III de Borgoña, también conocido como Felipe el Bueno y Gran Duque de Occidente, por la cantidad de tierras que poseía. Es famoso porque sus tropas capturaron a Juana de Arco, gastó el 2% de la fortuna recaudada durante dos años en ropa y el principal proveedor de productos de lujo, tanto para él mismo como para toda Europa, se encontraba bajo sus dominios y era precisamente: Holanda.

La desaparición del ducado de Borgoña en el 1477 fue un golpe de suerte para el archiconocido Carlos I de España y V de Alemania. Su abuela María de Borgoña se casó con Maximiliano I, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, del vientre expulsó a Felipe el Hermoso, el cual con sus dotes conquistó a Juana la Loca y engendraron al que sería emperador del imperio de ultramar.

 

Sagrada Familia Jan Cornelisz Vermeyen c. 1528-1530

Sagrada Familia
Jan Cornelisz Vermeyen
c. 1528-1530

 

Sorprende encontrar tras el paso de los años a un Jesús adulterado cuya madre ya no mira con ternura, más bien busca con ahínco la mirada del espectador en una súplica de ayuda quizás en caso de que al niño le de por ponerse tonto.

Parece que la mímesis entre realidad y creación ya estaba superada, pero con el paso de los años los artistas encontraron más modelos de la Antigüedad en los que basarse y además centraron sus trabajos en el reflejo de la anatomía, de la torsión, de la tensión corporal y de la musculatura.

El descubrimiento del Laocoonte junto al de la imprenta hizo mucho daño al chulito de gimnasio. En poco tiempo todo el mundo quedó fascinado por la increíble musculatura del hombre devorado por la serpiente marina, Miguel Ángel trabajó duramente para imponer a sus obras ese cuerpo 10 con el que todos soñamos, y nuestro amigo Jan tuvo el placer de verlo.

De esa manera se justifica la monstruosa figura musculada del niño Jesús, en un esfuerzo pictórico por demostrar no sólo de lo que es capaz sino también de lo bien que conoce la anatomía humana. Además los artistas holandeses sentirán gran placer por deformar de manera flagrante y deliberada la realidad; en otros casos no tendrán rival en cuanto a la calidad del retrato, de hecho en la pintura de la Sagrada Familia sería muy probable que la Virgen se correspondiera con una mujer real.

Un día que Jan observaba varios soldados de las tropas de Carlos V entrenando en un campo cerca de Amsterdam mientras protestaban por la eliminación de sus derechos dutch y la anexión a los territorios del Sacro Imperio Romano Germánico, debió pasar por su lado el mismísimo emperador, el cual decidió, al ver sus obras, que sería un buen pintor para la expedición militar a Túnez, conocida como la Jornada de Túnez.

El hispano alemán, figura principal de la Historia de Europa, se lleva al holandés a pintar por el mundo, curiosa coincidencia nos brinda la Historia y el Arte en este primer capítulo de Historia de los Países Bajos y las artes plásticas…

San Valentín (i)

El 14 de Febrero celebramos el amor sin medida, para ello unimos alimentos que, de una manera u otra forman el puzle de la Europa común. Un puzle un tanto complejo para los años que corren de alarma social sobre inquisitoriales leyes reguladoras de inmigración. La celebración unió en nuestra mesa el afrutado vino francés y el sabroso queso apoyado en un típico pan holandés, dulce, oscuro, cubierto de pepitas de sésamo y rellenado con nueces, avellanas y pasas.

Hace unos días me llegó la noticia de que en Bruselas ya empezaban a echar a españoles en paro, un overbooking territorial y monetario para así librarse del pago de ayudas por desempleo y demás políticas sociales que el gobierno belga adoptó de manera generosa hace unos años, y que ahora se tuercen por la supuesta falta de recursos. Supongo que la cuestión será algo más compleja. Lo que es simple es que involuntariamente, con el paso del tiempo, la pobreza y el paro están haciendo mella en una Europa antaño sede de riqueza y prosperidad, generando una clase social nueva para nosotros, aunque no para la Historia, los pobres, que crecen y se desarrollan ocupando toda la paellera como granos de arroz.

La paella. Reina y plato principal en nuestra noche romántica.

Escogí un arroz sencillo: pollo y conejo. El primero descansaba pacientemente en nuestro congelador, y el segundo temí que fuera una caza compleja, siendo al final una adquisición fácil en un puesto del mercado de Albert Cuyp, en de Pijp, donde adquirí los demás ingredientes excepto uno.

 

Nyora

Nyora

 

Aquellos que no puedan reconocerlo al instante elucubrarán con toda serie de verduras derivadas del pimiento, similares a algo procedente de su tierra pero, me atrevería a afirmar, con un sabor completamente diferente a la de esta variedad de capsicum annuum. 

Si tenemos que hablar de patrias y orígenes me planto en la ristra colgante de ñoras que cuelga de toda cocina alicantina, en su sabor se esconde la patria de mi infancia.

Aún hoy es para mi el refugio de todo lo exótico que supone un sabor amargo en su piel y dulce en la escasa carne pegada a sus paredes. La nostalgia por mi tierra la siento de verdad en todas las historias que se han trenzado alrededor de este producto. Una tarde cuando probé la pericana al sol de verano nunca me imaginaría esperar en Amsterdam unas nieves que nunca acaban de llegar, y es que lo que se suponía un invierno crudo, de vientos gélidos y nieves permanentes se disuelve en temperaturas que con esfuerzo tumban el termómetro a cero grados y lluvias perfectamente sincronizadas en turnos de sol, nube y agua, que la convierten en un agente atmosférico no tan molesto como los guardias civiles que disparan a nadadores inexpertos en orillas africanas. Agua, autoridad y lucha podría ser el precoz primerizo resumen del nuevo siglo XXI.

La ñora ocupa en el mapa de la cocina de aquí, bueno, de allí, un rincón secreto, con poca luz y húmedo que arruga aún más su piel. La ñora sería una patria de la que no pueden echarte nunca, siempre hay trabajo en la ñora, encontrar su carne, extraer concentrado la dulzura de los primeros bocados amargos y desagradecidos, hervirla, freírla…, esconderte en el relieve pronunciado y sus cavidades también es una opción para inmigrantes perdidos.

 

Nyora II

Nyora II