Martes, 18 de Junio

Hoy miercoles me he levantado empapado en sudor. El martes salí del trabajo a las dos de la mañana pero quería levantarme a las ocho para desayunar con Chloe, porque sino no podría compartir tiempo con ella hasta el viernes por la tarde, que tenía mi día libre; así que se me ocurrió la brillante idea de comer, y seguir durmiendo un rato. Mi apetito voraz de la mañana habiendo pasado la noche sin cenar (aunque al llegar a casa encima del mueble había dos brownies que sufrieron un ataque frontal), hizo que no me contuviera y devorara, consiguiendo tener terribles pesadillas y sudores en la hora de reposo después del desayuno.

Los desayunos holandeses por naturaleza se componen de zumo de naranja, dos tostadas, un huevo duro y café con leche. Como todo lo importante en la vida, en su esencia, no difiere demasiado de otros. Lo que varía es el jamón, más ahumado, sin llegar a perder tono rojizo y sin un sabor tan intenso como el serrano; el queso, más cremoso y suave al gusto, similar al gouda; además, como fiambres tienen una especie de salami, de sabor particular, fuerte pero rico.

En realidad el huevo lo toman pasado por agua. El primer día me llenó de emoción tomarlo así, algo que para mi era ajeno y lejano, pero el segundo, el huevo medio crudo me dió un poco de repelús, por lo que decidimos darle duro. 

Lo verdaderamente peculiar en los desayunos holandeses es lo dulce. Aquí tienen la costumbre de poner todo sobre una tostada con mantequilla. Como veis: mantequilla, huevo, leche, queso… en un desayuno diario, no entiendo por qué los dutchs no son los principales consumidores de Danacol, y por qué no está Vicente del Bosque repartiéndolos como muestra de solidaridad con los cuerpos.

Entre los toppings de las tostadas encontramos: virutas de chocolate, virutas blancas y rosas (fresa y nata, deduzco) y como el más típico y dutch y extraño: los gestampte muisjes. En realidad parece ser que muisjes son las tostadas con las virutas, y que incluso hay de color naranja (cómo no) para celebrar nacimientos reales. Tradicionalmente se tomaban en las celebraciones de los cumpleaños de bebés, y se llaman así porque la palabra quiere decir ratoncito, y es que al espolvorear el ingrediente adquieren un color, que en origen, era blanco por estar hecho de anís, no de nata, y así adquirían apariencia de ratón.

Los gestampte muisjes es, según traducción del google: puré de ratones, o ratones triturados… Estos nederlands son unos escabrosos… Y no es porque sobre la tostada espolvoreen un alimento color rojo sangre, blanco y lleno de pelo, sino que el muisje original blanco hecho de anís, lo machacan para convertirlo en polvo y facilitar su ingestión. Tengo que decir en mi contra que todavía no lo he probado. Huyo de la mantequilla.

En su pasión por machacar y concentrar producen también un alimento llamado rinse appelstroop, aunque en origen es belga, y se conoce también con el nombre de “sirope de Lieja”. Es una reducción de fruta, en nuestro caso manzana, que forma una pasta negra de sabor bastante fuerte, con alto contenido en azucar pero un punto amargo.

El capítulo desayuno continuará en otra sesión.

El lunes por la noche, en ese deseo imperioso de probar cosas nuevas, decidimos comprar unas ensaladas típicas neerlandesas. Por 32 céntimos puedes adquirir unos pequeños botes de ellas que van acompañados con su respectiva cucharita para comerlos por la calle. En apariencia resulta un poco asqueroso, y en ingredientes también. No pudimos leerlos porque estaban en dutch, pero conscientes de la inmigración que sufren los Paises Bajos, adaptan a la población mundial los mismos con imágenes de su contenido: patata, zanahoria y una vaca… era emocionante, y la mahonesa rosada, con trocitos de pepinillos en vinagre partidos. La presentación al menos estaba trabajada.

Tenía mucha hambre, así que voló. Si viajais a Neederland, compradla, pero en un puesto de comida preparada o en un restaurante, porque industrial sabe igual que el bote de ensaladilla rusa de Mercadona; y la de Chloe, que llevaba patata, zanahoria y algún que otro vegetal más, sabía igual que la mía. Círculo cerrado.

En Amsterdam es fácil encontrar tiendas que se dedican a la venta de pescado, donde mezclan el crudo con el preparado. Pudiendo encontrar pescado rebozado o arenque listo para comer. Allí compramos una caballa ahumada, gerookte makreel. Como no tenía ni idea de su preparación, le pregunté a la mujer. Me dijo que tenía que quitarle la skin y los bones, me alegró que se pensara que podía ser tan animal como para comerme las espinas del pez.

El proceso de quitar la piel al pez, con el fuerte olor que desprendía, ya le quitó un poco las ganas a Chloe de comerlo. Y ver que aquella bestia estaba medio cruda, y casi podía volver en vida si lo metiamos en agua, me hizo pensar que no había sido buena idea gastar 2’25 euros en un alimento que tenía todas todas de ir a la basura. Pero 2’25 eran casi 15 minutos de aguantar clientes y copas! así que lo probé. El bicho no estaba mal, la verdad. Sabía a lo que tenía que saber, ni mejor ni peor. Pero no comprendía la idiosincrasia ni el origen de ahumar el pescado tan poco… Adrián me comentó que en Suecia les recomiendan meterlo en el horno. Ahí estaba la clave.

Aún así, Chloe inventó una manera de comerlo que no estaba nada mal. Sobre unas tostadas con queso de cabra cremoso, un poco de tomate y cebolla cruda. Así si.

Yo ricé el rizo, y me hice un sanwich de ensaladilla embotada tuerce estómagos añadiéndole el pez muerto, quería meterme en la piel de un audaz pescador holandés. Esta vez la suerte no sonrió a los audaces.

 

El martes hizo un calor insoportable, sin sol. Las nubes tapaban todo acceso de viento, y Amsterdam parecía un invernadero. Agradecí este calor, podía ir en manga corta en verano, como manda toda lógica, pero trabajar así es insufrible. Todo está siendo ya normal en el Rain, con un contrato en mano y varios días de trabajo ya me adapto al ambiente, y es un ambiente fácil, practicas inglés y conoces a egipcios, alemanes, polacas…

Entre los fuegos estaba hoy el compañero dominicano, de 22 años, que lleva desde los 13 años en Neederland. Cuando empezó a atardecer la música que sonaba, y bastante alta, era ese chill out que lo único que consigue es ponerte tenso y triste en los momentos de trabajo. La camarera polaca, que es licenciada en filología italiana, tiene claro que no quiere ser camarera toda su vida, que quiere hacer algo más, y aunque consciente de la dificultad, mantiene la esperanza. A mi, cuando se me pierde por montañas lejanas y mi razón va a buscarla, la herida del miedo al futuro empieza a supurar. Se que podría rendirme, tengo fácil el regreso a Alicante; podría vivir bajo el manto paterno, arropado por el calor maternal y el hijo haz algo, es el primer sendero que recorre mi razón para no hundirme. [Quería aprovechar que estoy en antena para saludar a mi familia y expresar mi agradecimiento]

Cuando pienso en eso, y ya me siento más alejado del vértigo de la cima, vienen a mi mente todos aquellos que rondan por Amsterdam, y por todas las ciudades del planeta, que no tienen un regreso tan seguro. Entonces el miedo es otro. Es un ansia extraña. ¿Qué pasará en el gran teatro del mundo? Las cosas no están yendo bien… nada bien…

En ese momento, Jeffrey, el dominicano, cambió la música! Estaba alta pero daba igual! En un momento nos trasladamos al Caribe con ritmos latinos. La música es poderosa. Nos mirábamos ya alegres haciendo gestos danzarines y riéndonos tontamente, hartos de pasear las bandejas, con ganas de acabar, pero disfrutando en el trato con los clientes.

Nunca había trabajado directamente con el chico alemán. Tiene 21 años pero es un trabajador nato. De los que saben y les gusta trabajar, no protesta, siempre sonríe y es comprensivo si te equivocas, te ayuda y cuando acabamos de trabajar siempre ofrece bebidas. Lleva tres años trabajando allí, y como él dice, conoce todos los in & outs. Cuando acabamos la jornada nos preparó un Rembrandts’ Ruhm, cocktail cuyo principal ingrediente es el ron y el zumo de piña. El chaval conoce algunas palabras en español, y tiene ganas de aprenderlo, porque estudia International management, entonces cuantos más idiomas sepas, pues mejor (¡en este país todo el mundo habla tres idiomas!), también me dijo que estaba interesado en el portugués, por Brasil, que ahora está en alza añadió. Fue cuando me intrigó, y le pregunté sobre sus estudios. Después apostilló: estudiar International management está muy bien, podré irme de aquí cuando llegue el colapso de Europa…

Entonces cogí la bicicleta, dejé a la Razón buscando por montañas, sierras y valles a la huidiza Esperanza y de camino a casa lloré, lloré llenando los canales de Amsterdam hasta desbordarlos en los mares del Norte… que va, ni de coña, es broma.

Nos partimos de risa y seguimos disfrutando del sabrosón cocktail

3 thoughts on “Martes, 18 de Junio

  1. Oye te veo de crítico gastronómico, es interesante lo de la comida… Veo que ya te vas adaptando y conociendo gente… Dentro de poco vas a empezar a hablar dutch. Y lo de Brasil, sólo hay que ver las noticias, yo creo que no hay que ir a los países que van bien porque inmediatamente después se hunden… Casi pienso que es mejor ir a un país hundido, ya no queda otra que vaya a mejor…

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