Si sale el sol

El viernes empezó el sábado en el restaurante, cada día que pasa del verano vienen más turistas, unido al sol de esta semana hace que la terraza sea un lugar tentador para tomar algo.

La cuestión es que el fin de semana que tenía libre, para pasar con Chloe y una pareja amiga suya que vino de visita, se volvió trabajo. El del sábado ya estaba planeado, me llamaron el jueves para decirme que si podía ir a las cinco, pero esta vez de freganchín. De cinco a dos de la mañana non stop, para dejarlos todos relucientes, bajo el ritmo de bachata y reguetón del compañero dominicano, eso lo hizo más ligero.

El sábado por la mañana, antes de entrar al ruedo, nos metimos entre pecho y espalda un desayuno almuerzo típico de Holanda que desconocía: los pancakes!, así se llamaba el restaurante también Pancake!. 

Decorado sin ningún carácter especial, apto para todos los públicos y con una carta variada que giraba en torno al mismo producto. Desde salados y dulces a combinaciones sal/azucar, pasando por típicos dutch entre franceses y americanos. La traducción de pancake creo que puede ser algo así como tortitas. Son tortillas, crepes, tortitas… ese estilo de producto típico de cualquier zona geográfica que combina huevo, harina y azucar, nutritivo, saludable y energético.

Fue la lonli la que nos lo recomendó. La lonely planet. Así que el lugar tenía ya cierta garantía de calidad, y en cuanto a sabor, no defraudó.

El domingo era mi día libre, el sol brillaba con más intensidad que nunca, alcanzando un pico de 30 grados. Era un día espectacular, radiante. Planeamos ir al Amsterdamse Bos, para disfrutar del agua del río y de la hierba, cargamos en la bici hasta el balón de fútbol.

Nos dirigimos al mercado para el avituallamiento, entusiasmados, y a mitad de compra, como era de esperar, me llamaron del restaurante. Cuando pasan estas cosas pienso en España… allí nadie me molestaría de camino a la playa porque nunca me llevo el móvil. Pero no tendría trabajo ni dinero, y aunque en la playa no se gaste, de algo hay que comer luego.

Me contaron los liberados que pasaron la mañana en el parque. Hacía calor, pero la única valiente fue Chloe, que se bañó en el río. Estaba de temperatura como la playa de Alicante en primavera, me dijo. Recorrieron todo el bosque en la bicicleta y cuando tuvieron hambre, cobijados por la sombra de los grandes árboles, prepararon los bocadillos.

En el restaurante todo era invariable, por suerte me llegó olor a agua, como a piscina, y a romero, entonces me acordé de que justo antes de entrar al supermercado Albert Heijn pensé: esta gente está trabajando hoy y yo por fin tengo el día libre, voy a disfrutar del sol y de la compañía! 

One thought on “Si sale el sol

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s