Brujas y Gante

La niebla cubría Gante por la mañana. Aparcado un coche de policía junto a una nave industrial no nos dio al principio muy buena impresión, aunque después nos decidimos y cargados con un mapa acerqué mi cara a la ventana del conductor. Era una mujer de metro setenta y algo que, fácilmente, dominaba el español, inglés, flamenco, francés y dutch, todo un elenco de idiomas para indicarnos dónde estaba la estación de Sint Pieters. Su advertencia fue clara: no crucéis por el parque… podría ser peligroso…

Entre la niebla y las calles solitarias el consejo cobraba una dimensión potente, pero era tentador enfrentarse al peligro, y gracias a eso conseguimos instantáneas como esta:

IMG_1512

O ver una de esas intervenciones contemporáneas donde se habían enterrado todos los museos significativos del mundo. Varias lápidas con el nombre de ellos grabado. Nos asustamos un poco al principio.

      Brujas es una ciudad donde no tienes que pensar demasiado. Construida sobre el romántico recuerdo medieval, quería construir el blog también en base a mi recuerdo. La primera impresión no desluce su fama, el EuroDisney, el parque temático, el Benidorm del Norte, los apodos son variopintos pero dirigidos a tumbarla. Y es verdad, no se puede negar que el kilómetro que recorres junto a otros visitantes dirigidos por la señales de “punto de información allí” es algo parecido a una fila de ciegos dispuestos a fotografiar vistas bonitas. Pero está bien construida, es limpia, una ciudad tranquila si vas en temporada baja, sin coches, sin bicicletas, sólo paseantes deambulando por rincones hermosos y alzando la vista para contemplar las torres re-re-edificadas.

IMG_1515

Esta torre se alza sobre la base de la catedral de San Salvador. En el siglo IX nació una pequeña capilla románica que con el tiempo se amplió hasta convertirse en lo que ahora es. La planta es el paradigma de la arquitectura gótica, pero en el exterior, está formada por volúmenes adheridos, crea así una arquitectura donde la ornamentación externa viene derivada de las luces y sombras generadas a través del juego de bloques. O eso me pareció ver. Además, gran parte de la arquitectura religiosa de Brujas, deja al descubierto el ladrillo directamente. Me trajo a la mente la arquitectura bizantina, con ejemplos como la tocaya iglesia de San Salvador de Cora, construida en Constantinopla. La coincidencia en el nombre quizás solo sea eso.

En el año 1171 nació Balduino IX, Conde de Flandes, este joven, resultó ser un inteligente caballero que en el año 1203 emprendió su marcha hacia Oriente con motivo de la IV Cruzada. Lo que en un principio iba a ser una lucha contra el infiel, acabó en la toma del heredero directo del extinguidísimo Imperio Romano: Bizancio, situado en la actual Turquia. Finalmente, el Conde de Flandes, dueño también de Brujas, se apoderó de Bizancio y se convirtió en el primer emperador latino de Constantinopla, ahora Estambul. Quiero pensar que los parecidos arquitectónicos son fruto de la lectura histórica realizada para la reconstrucción de la ciudad, y no una voluntad de la época por apoderarse de las influencias de Oriente.

En definitiva, Brujas es una ciudad en la que parece que no tienes que pensar demasiado. Todo está sincronizado, calculado. Los músicos callejeros son un cuarteto de cuerda acompañados de acordeón que sincronizan en el tempo con las campanadas de las doce. Pequeños detalles imperceptibles que mezclan lo real con lo imaginario, lo trabajado con lo improvisado, y sobre todo, lo que perdura en el tiempo y lo que ha sido reconstruido. Uno de los ejemplos más asombrosos de ello lo encontramos en la iglesia de San Jacobo, o Sint-Jacobskerk. Una iglesia de origen románico, que reflejaba numerosas ampliaciones, era el escenario de un coro que interpretaba tres poemas contemporáneos donde mezclaban las voces y el canto con gritos y el sonido de un silbato, entre púlpitos recargados, placas de metal grabadas del siglo XVI y un fresco de apariencia gótica, que creo, fue el tesoro de la jornada. Escondido, casi desaparecido, entre los gritos y las voces de los cantantes, y alejado de turistas y souvenirs. Imaginé a peregrinos que durante siglos recorrían los Caminos de Santiago, que eran a fin de cuentas muchos caminos.

IMG_1551

No he podido encontrar más información, y ni siquiera la imagen iba acompañada de cartelas informativas, pero despierta mi curiosidad.

La ciudad, aunque a muchos nos les guste la apariencia de centro turístico, es elegante y limpia. Atestada de chocolatiers, todos artesanales y de elaboración propia según su publicidad; decidimos que, ya que no comeríamos en una de esas terracitas cool a orillas de los canales, probaríamos bombones de los que parecieran ser los mejores chocolatiers, y como tampoco queríamos gastar 25 euros en mejillones, lo invertiríamos en esos pralines tan típicos con formas de frutos del mar (sea food). De todos los bombones, los mejores son los pralines, puedes conseguirlos en otros lugares, pero la textura y el sabor es único en Brujas.

Para muestra un botón: terracita cool.

IMG_1531

El viaje a Brujas fue relámpago, aún así nos dio tiempo a dar un par de vueltas, comer un gran cartón de patatas fritas y una bradwurst con cebolla y mostaza, el clásico hot dog del norte de Europa, beber un par de cervezas e hincharnos a chocolate, y todo ello respetados por el clima. De hecho, en nuestra primera entrada a una iglesia en Brujas, el sol se filtró por las vidrieras, probablemente reconstruidas, pero la sensación era asombrosa. En el interior, a la altura del triforio, la pared se coloreaba dando una apariencia mágica, de lo que podría ser la de la época, y todo adquiría una tonalidad diferente mediante la luz coloreada. Estos juegos de ficción de Brujas, de atemporalidad, son una baza que juega a su favor y la llena de turistas en Agosto. Cuentan que si vas por esas fechas ni siquiera puedes caminar a través de sus calles, pero si todo está a tu favor: el clima y la afluencia principalmente, puedes disfrutar de una ciudad única y auténtica en su falsedad.

IMG_1519

También he oído decir que Brujas es como viajar a la Edad Media, así lo describió la sevillana con la que coincidimos, tanto en Gante como en el viaje de vuelta a Amsterdam. Un punto a favor de Brujas es que, a pesar de ser tan “estilosa”, es asequible para todos los bolsillos y no finge ser un centro cultural de primer orden, se reconoce y sabe qué lugar ocupa. No la han llenado de museos de arte contemporáneo. Sus canales los atraviesan lanchas repletas de turistas, cada restaurante lucha por su clientela, los baños son sólo para clientes, todo es como se espera. No encontrarás, como en Gante, fachadas modernistas medio derruidas pero apuntaladas para conservarlas. Ni calles sucias. Ni barrios rojos. Es una ciudad en apariencia burguesa, aristocrática, pero mainstream a fin de cuentas.

En Brujas lo viejo está escondido, porque no se puede destruir todo. Siempre hay una parte de la iglesia que te deja leer su antigüedad, y en esta ciudad, aunque todo lo viejo parece nuevo, hay pequeños huecos donde la Historia se cuela. Brujas es una ciudad que parece para no pensar, sólo lo parece.

Aunque ahora que lo pienso, el que escribe es mi recuerdo, y es siempre un poco falso, con algo de verdadero, absolutamente reconstruido sobre las ruinas de lo vivido y ante todo, mitificado. Conservado entre luces y sombras. Así es Brujas o Brugge.

IMG_1558

One thought on “Brujas y Gante

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s